CUARESMA EN GRANADA
El viento peina los
cañaverales,
que abrazan la ciudad
soñada,
y asoman” Manolas” a los
umbrales,
luciendo mantilla,
engalanadas.
Rosarios con cuentas de
corales,
llevan las mujeres de
Granada,
donde las rejerías evocan
varales,
colmadas de flores anacaradas.
A lo lejos se oye a los
zagales,
entonando oraciones
afanadas,
que el eco repite en los
zaguanes,
de los cármenes y corralas.
Y es que ellos son los
guardianes…
de las devociones heredadas,
sentir uncido como alamares
en chaquetilla de oro y grana.
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